Andrew Charlesworth, periodista experto en TI
Las empresas que contraten a personas de diversas culturas y ámbitos estarán en clara ventaja en la economía global. Contratar una plantilla diversa ayuda a las empresas en dos sentidos: ofrece un mejor servicio a su clientela global y amplía la reserva de empleados potenciales susceptibles de ser contratados.
Este mensaje en favor de la diversidad se transmitió durante la reunión anual del Foro Económico Mundial de 2007 en un evento organizado por BT y la cadena de TV empresarial CNBC. Moderado por la presentadora de la CNBC María Bartiromo, el evento se desarrolló como un debate abierto entre los invitados y los cinco miembros de la mesa redonda, elegidos por su experiencia particular y su perspectiva sobre el tema de la diversidad.
Los miembros de la mesa redonda eran: Carlos Ghosn, CEO de Nissan y Renault; Narayana Murthy, presidente y mentor de Infosys Technologies; Barbara Beck, presidenta de Manpower en EMEA; Tom Glocer, CEO de Reuters y Ben Verwaayen, CEO de BT. En esta sesión, a la que asistieron otros 100 dirigentes empresariales, se trataron una amplia variedad de temas.
Globalización y diversidad
El término globalización tan utilizado actualmente resulta muy útil para describir una gran tendencia en la economía mundial. A lo largo de la última década, los trabajadores de países con gran densidad de población como Brasil, Rusia, India y China (conocidos colectivamente como las naciones BRIC) se han incorporado a la economía mundial a medida que sus países se han desarrollado y han comerciado con EE.UU., Europa, Japón, Australia y otras naciones y regiones.
La aparición de estas economías en desarrollo significa que las compañías ya no promocionan sus productos y servicios para “personas como nosotros” (británicos, europeos u “occidentales”), sino para un público global de culturas y circunstancias diversas. Lo mismo ocurre con las grandes compañías con aspiraciones globales en los países emergentes.
Por consiguiente, para prosperar, una compañía con una base de clientes global necesitará una plantilla global que pueda identificarse fácilmente con el trasfondo cultural de los clientes. Crear una nueva oficina en el extranjero únicamente integrada por trabajadores de la sede central de la compañía es “una idea condenada al fracaso o, por lo menos, se tardará mucho más tiempo en lograr el éxito”, afirma Carlos Ghosn, CEO de Nissan y Renault. Asimismo, renunciar a la mentalidad monocultural de la sede central también significa delegar la capacidad de toma de decisiones a las oficinas en el extranjero.
“Anteriormente, una compañía desarrollaba un negocio y lo exportaba junto con la cultura de la sede central”, explica Ben Verwaayen, CEO de BT, “pero hay que descentralizar la estructura de poder para que las personas crean que pueden lograr sus objetivos de forma local”.
Búsqueda de talento
Los analistas empresariales coinciden en que las empresas que triunfarán en el futuro serán las que sean capaces de aprovechar el mayor talento humano. Pero el “talento”, es decir, las personas formadas con conocimientos técnicos o comerciales, ética laboral, acceso de banda ancha a Internet y nociones de al menos otro idioma además de su lengua materna, escasea cada vez más en los países desarrollados con una población envejecida.
El envejecimiento de la población será más acusado en Europa y Japón, según The Economist (octubre de 2006). Se estima que en 2025, el número de personas de entre 15 y 64 años de edad habrá descendido en un 7% en Alemania, un 9% en Italia y un 14% en Japón. No obstante, los dirigentes empresariales del mundo desarrollado siguen contratando lo que ven en el espejo, ignorando a millones de empleados potenciales de los países en desarrollo.
Diversidad desde la cúpula
Para crear una empresa diversa hay que comprometerse desde la propia dirección. “Tenemos que incorporar la diversidad. Nos estamos quedando sin trabajadores a causa de la rápida globalización y del envejecimiento de la población”, recuerda Barbara Beck, presidenta de Manpower en EMEA, por lo que urge a los dirigentes empresariales a practicar la diversidad en la contratación, así como a exigírselo a sus ejecutivos. “Existe una tiranía de la ignorancia y una tiranía de la intolerancia que debemos superar”, apunta Narayana Murthy, presidente y mentor de Infosys Technologies.
La diversidad no es únicamente un plus opcional, sino que será la clave para el éxito en la economía global. Ben Verwaayen lo resume en una frase: “La diversidad significa una compañía mejor, con un mejor servicio a una clientela global y mejores resultados.”
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